miércoles, 4 de septiembre de 2013

Balada de un día de Julio. Federico García Lorca.


Balada de un día de Julio


Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—¿Dónde vas, niña mía, 
De sol y nieve? 

—Voy a las margaritas 
Del prado verde. 

—El prado está muy lejos 
Y miedo tiene. 

—Al airón y a la sombra 
Mi amor no teme. 

—Teme al sol, niña mía, 
De sol y nieve. 

—Se fue de mis cabellos 
Ya para siempre. 

—Quién eres, blanca niña. 
¿De dónde vienes? 

—Vengo de los amores 
Y de las fuentes. 

Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—¿Qué llevas en la boca 
Que se te enciende? 

—La estrella de mi amante 
Que vive y muere. 

—¿Qué llevas en el pecho 
Tan fino y leve? 

—La espada de mi amante 
Que vive y muere. 

—¿Qué llevas en los ojos, 
Negro y solemne? 

—Mi pensamiento triste 
Que siempre hiere. 

—¿Por qué llevas un manto 
Negro de muerte? 

—¡Ay, yo soy la viudita 
Triste y sin bienes! 

Del conde del Laurel 
De los Laureles. 

—¿A quién buscas aquí 
Si a nadie quieres? 


—Busco el cuerpo del conde 
De los Laureles. 

—¿Tú buscas el amor, 
Viudita aleve? 
Tú buscas un amor 
Que ojalá encuentres. 

—Estrellitas del cielo 
Son mis quereres, 
¿Dónde hallaré a mi amante 
Que vive y muere? 

—Está muerto en el agua, 
Niña de nieve, 
Cubierto de nostalgias 
Y de claveles. 

—¡Ay! caballero errante 
De los cipreses, 
Una noche de luna 
Mi alma te ofrece. 

—Ah Isis soñadora. 
Niña sin mieles 
La que en bocas de niños 
Su cuento vierte. 
Mi corazón te ofrezco, 
Corazón tenue, 
Herido por los ojos 
De las mujeres. 

—Caballero galante, 
Con Dios te quedes. 

—Voy a buscar al conde 
De los Laureles... 

—Adiós mi doncellita, 
Rosa durmiente, 
Tú vas para el amor 
Y yo a la muerte. 

Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—Mi corazón desangra 
Como una fuente.


Federico García Lorca.


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